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El Stress en la Mujer

Febrero - Marzo 2009

Artículo de la Revista Abanico

La pregunta es, en qué nos convertimos en este desenfrenado intento de ser mujeres multifacéticas, controladoras, perfeccionistas, tratando de participar activamente en diferentes áreas de la comunidad de la que formamos parte, de tener voz y voto, de mantener todo en orden en nuestro hogar, en las vidas de nuestros seres queridos, en nuestra sociedad. En este vertiginoso estilo de vida en el que a veces intentamos sumergirnos, aturdidas por tantas actividades y compromisos, por cuestiones de índole material, olvidamos lo que realmente somos y sucumbimos al “stress”.

COMO DEFINIMOS AL STRESS? Sabemos que es un estado de tensión, acompañado de un deterioro que sufre el cuerpo a consecuencia de ciertas experiencias. O sea que este deterioro procede de la respuesta que nuestro cuerpo da a lo que sucede, no del hecho en sí. Es un factor que acelera el envejecimiento a través del desgaste de la vida diaria.

Podríamos decir que el stress es el divorcio entre las expectativas y la realidad…
Es fundamental ponernos en contacto con nuestro cuerpo y con nuestro sentir, y saber cuando nos sentimos tensionados e impulsados a repetir situaciones insatisfactorias en nuestras vidas. De pronto, comenzamos a sentir que no somos quien conduce el vehiculo, y que es el stress el que esta gobernando e impulsándonos a responder inadecuadamente a cada situación. Como mujeres, y madres, las invito a preguntarse acerca de la calidad de sus vidas. Como repercute el stress en sus cuerpos? Sienten que el stress se incrementa en determinadas situaciones, o momentos? Quien lidera realmente? Quien esta a cargo?

Es posible comandar el barco, y existen numerosas herramientas para “superar” y no “soportar” el stress. Todo aquello a lo que nos resistimos, provoca sufrimiento, y nos aleja de la alegría de vivir. Como podemos hacer para liberarnos del stress? Existen ejercicios respiratorios, de relajación, visualización, como así también ejercicios bio-energéticos que como terapeuta holística recomiendo.

El primer paso, es desarrollar nuestro “ser observador” y darnos cuenta de aquello que necesitamos cambiar y del origen de toda tensión y stress en nuestras vidas. Preguntarnos cuando sucede algo, que podría significar, que me gustaría que significase, y como podría convertirse en un “desafío” útil para mi. ¿De dónde procede esto que me sucede? Veo alguna pauta que se repite? ¿Cómo habla mi cuerpo del stress que estoy experimentando? Sucede esto en determinadas ocasiones? Es importante estar atentos a estos indicadores y actuar en consecuencia.

Cuidemos de nuestra mente, cuerpo, emociones y espíritu, liberemos nuestras vidas de experiencias negativas que nos produzcan tensión y síntomas corporales. Alimentemos especialmente nuestro espíritu, y veremos que es posible utilizar nuestro poder, para liberarnos del stress.

Nuestra mente gobierna cada uno de nuestros actos, y nos hace adoptar el hábito de vivir bajo tensión. Y es entonces cuando nos desconectamos de nuestras emociones, de lo que realmente sentimos, de nuestras necesidades, del disfrute. El “sentir”, asociado a cada respuesta que damos, a cada conexión que establecemos con otros, y con nosotras mismas. Actuamos sumergidas en un estado de inercia, en el cual realizamos las mismas cosas una y otra vez, sin prestar demasiada atención a nuestro “íntimo”.

La mujer latina emigra de países donde existe aun el tiempo dedicado a amigos, al goce del encuentro, al disfrute de la amistad, al tiempo para conectarse con la familia alrededor de la mesa compartida. Tiempo despreocupado, disfrutado, tiempo para comunicarse con sus propias necesidades, pasiones, preferencias, deseos… Tiempo para reunirse con amigos, para compartir experiencias, sentimientos, pensamientos, emociones.

Despertar a nuestra identidad como latinas, y como mujeres, nos permitirá optimizar nuestra calidad de vida, la de nuestras familias, y la de esta sociedad canadiense.
Invito a las mujeres latinas, a que recuerden la importancia de permanecer conectadas con su “corazón”, y dar tiempo y dedicación al goce y la alegría de la diversión y al encuentro consigo mismas. Este es en realidad un mensaje dirigido a toda mujer, a que se conecte con su interior, con lo que le da alegría, y mejore su calidad de vida, respondiendo a sus reales motivaciones y a su rol dentro de la sociedad. En esta realidad, el stress no tiene cabida, y podremos prevenir enfermedades y promover bienestar y salud, liderando nuestro “barco” hacia mejores rumbos …

Como darnos cuenta de que debemos cambiar rumbos?

Comencemos por identificar los síntomas corporales, tales como:

Dolores de cabeza
Tensión en hombros y cuello
Indigestión
Flatulencias
Disminución en cantidad y calidad del sueno
Cansancio durante el día
Urticarias
Ulceras
Taquicardia
Resfriados
Gripes frecuentes
Irritabilidad-Inquietud
Problemas de Concentración

Perjudica el razonamiento. La sangre fluye hacia los músculos y se retira de los centros racionales del cerebro.

Existe una depresión del sistema inmunológico. De esta forma, nuestro cuerpo nos habla del stress. Esto no significa que estos síntomas no se presenten también en otros cuadros, pero son indicadores que señalan una disfunción, y a los que tenemos que considerar a la hora de evaluar el nivel de stress en nuestras vidas.

El segundo paso, seria poner la atención en los incidentes que nos causan stress, y proponernos la supresión de estas causas con firmeza y determinación. No posterguen este importante paso, de tomar las riendas y hacer algo para generar el cambio. Si siguen haciendo lo que vienen haciendo, y esto las enfrenta a situaciones de stress, seguirán obteniendo las mismas conocidas respuestas, y esto sucederá una y otra vez.

El tercer paso, será adoptar una rutina diaria que nos ayude a mantener el estado de equilibrio, en la cual podríamos incluir ejercicios bioenergéticos, de respiración, relajación, visualización, etc.

Utilicen su poder para vencer la inercia, y generar los cambios que necesitan. Solo ustedes pueden hacerlo, coraje entonces y no posterguen mas el inicio de este camino, en el que podrán sanar desde adentro, y vivir una vida plena, feliz y rebosante de paz y serenidad. Todo es posible, solo tenemos que decidirlo y actuar en consecuencia.