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Acerca de Silvina Alejandra Ureta

Nací en Buenos Aires, Argentina, en 1958, y allí transcurrió gran parte de mi vida. Desde pequeña, sentía que esta existencia, me depararía grandes desafíos y un gran avance en mi crecimiento espiritual, a pesar de no saber el camino ni las experiencias que me esperaban.

Siempre existió en mí la necesidad de conectarme con Dios, y de encontrar respuestas a interrogantes que surgían en mis prácticas espirituales. Tenía la sensación de que lo real, era precisamente lo que no podía “ver”, y entonces me dispuse a incrementar mi contacto con instituciones y grupos religiosos. Sin embargo, a medida que el tiempo transcurría, sentía que no había alcanzado ese “encuentro”, ese insight que buscaba. Ingresé más tarde a la Universidad del Salvador, donde me gradué de psicopedagoga, en 1981. Mis inquietudes espirituales, habían sido relegadas por mí a un segundo plano, dedicada a mi formación académica.

Comencé a ejercer mi profesión y continué mi formación de postgrado, trabajando con niños con trastornos de aprendizaje, y orientación a padres. Fue entonces, cuando atravesé por una experiencia que cambiaría mi vida radicalmente. El desequilibrio que existía en mí, se ponía de manifiesto en mi cuerpo físico. Me diagnosticaron un cáncer de mama, y esto provocó una revolución interna, una apertura a una realidad diferente. Se hizo la luz para mí, y comencé a investigar acerca de los factores y causas que habían originado mi condición.

Indagué entonces acerca del mensaje que este desequilibrio me traía, y cómo se había desencadenado. Descubrí que era imperioso generar un cambio interno, que no existen situaciones adversas, sino que somos nosotros mismos los que creamos esas experiencias en nuestras vidas, con nuestra actitud negativa y nuestros miedos. Grandes cambios se dieron en mi vida, desde la adopción de una dieta macrobiótica, hasta un trabajo espiritual que comencé a incorporar a mi vida con disciplina y constancia.

Inicié el aprendizaje de diferentes técnicas de sanación espiritual, como la Programación Neurolinguística, la Bioenergética, Reiki, Terapia de Vidas Pasadas. Descubrí que esta experiencia, era la señal para cambiar el rumbo y considerar un abordaje holístico en mi recuperación y en la asistencia que brindaría a mis pacientes.
El tiempo transcurría, y supe que debía continuar en un camino de descubrimiento de mi esencia, para poder trabajar a consciencia en la misión que en esta vida me esperaba. Mi rumbo me llevó a comenzar a conectarme con el mundo espiritual, y especialmente con los Guías espirituales, Ángeles y Maestros Ascendidos. Ellos me asistían constantemente en mi proceso de crecimiento espiritual, y me guiaban en la asistencia a mis pacientes.

Habían transcurrido ya quince años de trabajo e investigación, cuando me trasladé a Canadá, y allí comencé a gestar la idea de crear un espacio, destinado a ayudar a aquellos que lo necesiten, a crecer espiritualmente y crear una vida saludable y feliz.
Surgió entonces en mí la necesidad de crear este centro llamado Diamante, donde las personas interesadas en iniciar un proceso de cambio, de autoconocimiento y de profundización de las verdades metafísicas, puedan encontrar respuestas. Los Cursos de Alquimia Espiritual, brindan a todo aquel que lo desee, la posibilidad de transmutar todo aquello que les impide gozar de la vida en plenitud y no les permite crecer en el amor, que es esencialmente lo que somos, nuestra lección fundamental, y el motivo por el cual hemos venido a vivir a esta tierra.